Nuestra Señora de la Esperanza

Nuestra Señora de la Esperanza es una imagen dolorosa de vestir, de candelero. Tallada en madera y policromada al óleo.

Sus dimensiones son 162 x 73 x 56 cm [1].

La  Virgen de la Esperanza es posiblemente la más antigua de las Dolorosas que se conservan con dicha advocación en la provincia de Huelva. Según Martínez Sánchez en el libro “El Templo Parroquial de Santo Domingo de Guzmán de Lepe”, de 1953, era una talla de busto que recibía culto en la Parroquia Santo Domingo de Guzmán, al menos desde 1693[2].

No sabemos sobre la autoría de su talla, aunque si es cierto que podemos ubicarla en el siglo XXVII, teniendo constancia en libros de visitas pastorales al menos de 1690, en la que se comenta que la imagen de la Esperanza se hallaba en una ermita dedicada conjuntamente con Nuestro Padre Jesús Nazareno, que se hallaba en las inmediaciones de la Calle Real.

Esta edificación se destruye, pues consta que años más tarde la imagen de la Esperanza recibe culto en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán.

Los disturbios de la Guerra Civil hacen mella en la escultura al serle destruidas las manos y recibiendo un hachazo en la espalda que aún conserva. Miguel Piña (hermano fundador de la hermandad) la restaura levemente adaptándola como mujer verónica y procesionando de rodillas siendo utilizada también para la decoración del tradicional Huerto que se colocaba en la Plaza de España en la mañana del Domingo de Resurrección.

Don Rafael Bueno Rojas, vecino y asociado de la misma, hace entrega a la Hermandad en la fecha de 5 de abril de 1952 de una imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza, cotitular futura de la cofradía, cuya imagen fue recogida por dicho señor para encargarse de costear su restauración[3].

Antonio León Ortega en los años setenta le devuelve la belleza y respeta la policromía nacarada que poseía la talla, añadiéndole un juego de manos que sigue teniendo.

Juan Antonio González García, más conocido como Juan Ventura, la restaura en 1990 y dotándola de una policromía más oscura la cual no hace honor a su antigüedad. Le realiza nuevo candelero que la dota de más altura[4].

Durante muchos años procesionó en un paso de misterio con respiraderos de orfebrería de plata tras el Cristo de la Misericordia, en el que iba junto con San Juan Evangelista a los pies de la Santa Cruz. Tras la incorporación en el año 1991 a la hermandad de Ntra. Sra. del Amor, la hermandad llegó a sacar tres pasos a la calle, lo que se hacía insostenible. Por lo que a partir de la Semana Santa de 1998 se adaptó la imagen de la Esperanza y San Juan Evangelista al paso de Cristo, formando un calvario. Y así lo hace hasta nuestros días.

[1]Informe de valoración imagen. Pedro Manzano Beltrán. Restaurador. 22-07-2015.

[2]SPES NOSTRA (I). www.lahornacina.com

[3]Archivo de la Hermandad. Comisión Organizadora de la Hermandad del Santo Cristo de la Misericordia.

[4] CAMACHO GÓMEZ, Manuel. Artículo “Esperanza”. Revista Semana Santa de Lepe 2008